8 Cualidades que seguro tienes si eres una mujer emprendedora

emprendedora

Eres una mujer emprendedora cuando ves oportunidades en donde otros no ven más que dificultades. Cuando, además, tienes un convencimiento inamovible de que las oportunidades se convertirán en proyectos a través de mucho trabajo, compromiso y flexibilidad para adaptarte y aprender contantemente.

Eres emprededora si no te desalientas fácilmente por el escepticismo de la gente que te rodea. Si tomas las opiniones que escucha y te quedas sólo con aquellas que te aportan algo; si estás preparada para trabajar, no sólo muchísimo, sino también para correr riesgos con la consciencia de que si algo sale mal serás tú quien tenga que resolverlo.

Eres una guerrera que entiende que los grandes logros son el resultado de determinación, esfuerzo, trabajo en equipo y un incuestionable convencimiento de que el éxito te pertenece. 

Eres capaz e inteligente, pero también tienes miedos y creencias limitantes. Eres tú y soy yo; y es toda aquella mujer que decida que ese es su camino a seguir.

Existen muchas cosas que pueden motivarte a ser emprendedora, pero la motivación más grande es la libertad; tener la libertad de seguir tus sueños.

No existe una fórmula mágica para el éxito, pero un momento que es crucial… Aquel en el que decides si te avientas hacia lo desconocido o te quedas en tu zona de confort y vives pensando en que pudiste haber hecho.  

8 Cualidades de una mujer emprendedora

#1 Deja de buscar aprobación y cree en ti misma

Este es tu sueño y tu idea; de nadie más.

No hay dos personas iguales en este planeta, tampoco dos ideas o dos formas de hacer las cosas que sean idénticas. Cree en ti y en tu autenticidad. Cree en tu fuerza y en tu capacidad. Nada te separa de aquellas que lo han logrado más que la decisión de hacerlo y la creencia de que puedes.

Más de un genio se ha considerado loco antes de demostrar lo contrario.

#2 Ten claridad y visión

Ya estás confiando en tu instinto y siguiendo tus sueños. Ahora ponte el reto de dividir las metas en pequeñas tareas.

Es importante ver más allá y adelantarse a todas las posibilidades. Ten claro lo que quieres, cómo lo quieres, para cuándo lo quieres, de qué color lo quieres.

Con la libertad de ser tu propia jefa y organizar tus horarios viene la responsabilidad de tener un plan y fijarse metas. Escribir las metas siempre es una buena tarea, y yo que soy de la vieja usanza, te recomiendo hacerlo con papel y lápiz: nada deja una impronta en el inconsciente como escribir lo que queremos.

#3 Celebra, Celebra, Celebra, ¡Celébralo todo!

Todo es un progreso.

Aprende a celebrar los logros y las pequeñas metas; no te vuelvas demasiado demandante conforme pasa el tiempo. Recuerda que la playa está hecho de granitos de arena… un granito no parece mucho pero uno a uno… y ya puedes tirarte a tomar el sol.

Además, ¡la vida es un carnaval! qué mejor que los pretextos de celebración vengan de tus propios logros.

#4 Sé responsable y ten iniciativa

Una de las cosas más importantes es cumplir los compromisos que adquieres, especialmente aquellos que adquieres contigo misma. Hacerlo da una profunda satisfacción.

No dejes las cosas tiradas a la primera dificultad, si ese fuera el caso, nada se habría construido en este mundo. Comprométete y llévalo a cabo aunque te tome más tiempo del planeado. El fracaso no es que algo no salga bien a la primera, el fracaso es abandonar lo que se desea hacer por miedo o dificultades. ¿Y si no sale? ¿Y si no sé hacer algo? Toma acción, aprende, busca ayuda, pregunta... Hoy en día hay más herramientas que excusas.  

#5 Sé integra y coherente hasta el final

Sé congruente con lo que quieres, dices, piensas, haces y sientes. No es fácil, pero en la práctica está el secreto. Recuerda que el éxito no es cuestión de destino, sino el resultado de mucho trabajo y de las decisiones que tomas a cada momento.

#6 Invierte en tu sueño: invierte en ti

Si estas comprometida con tu sueño, no tengas miedo de invertir en aquello que te ayuda en tu camino. No me refiero a que inviertas el dinero que no tienes, pero sí a darle la misma prioridad que le das a tus gustos y a todo lo que te importa. 

Así como te hace feliz estrenar un vestido, pues asi o más feliz te hará comprar algo para tu proyecto; tu dominio, hacer tu logo o comprar los ingredientes para esa receta… ¿me sigues? Invierte en todo lo que te haga crecer y replantea lo que eso significa; porque si estar sana te lleva a trabajar mejor y más feliz, esa clase de yoga o de salsa también es una buen inversión.

#7 Persevera y ten paciencia

Estas son dos de los puntos más importantes. Las cosas casi nunca salen como quisieras; mucho menos a la primera.

Todas las personas que han logrado grandes cosas con sus negocios, sus profesiones, sus sueños y su vida personal,  han perseverado.  Se han levantado cada día; llueva, truene o relampaguee (como decía mi abuela) y han trabajado.

Dicen que un buen chef cocina todos los días, pero también dicen que quien cocina todos los días llega a ser un buen chef. El círculo perfecto.

#8 Sé agradecida

Este último punto va de la mano con el segundo,  porque cuando agradeces, celebras y si celebras agradeces.

Y aunque parezca que te quiero convencer de vivir en una fiesta perenne –lo cual no te caería mal- lo que quiero es convercerte de que puedes lograr que tu pasión y trabajo se complemente y así la vida se sienta como una gran celebración.

Siempre habrá alguien mejor o peor que tú, así que deja de compararte porque eso sólo trae desdicha. Trabaja por ti y por sentirte más plena cada día; es todo lo que importa.

“El trabajar sin amor es esclavitud” -Madre Teresa de Calcuta

Como todo aquello que vale la pena, ser emprendedora no es fácil, pero trabajar haciendo lo que amas es de lo más valioso que hay sobre la tierra. Vale todo el esfuerzo y toda la búsqueda. Sólo hay una vida. Una. Busca aquello que te hace feliz, y si ser emprendedora es tu camino, disfruta y comienza a andar.

Artículo original por Sofía C.B. | Foto por Stacey Rozells