¿Por qué me atraen personas que no me convienen?

Muchas veces me han hecho esta pregunta: “¿Por qué me atraen personas que son ‘malas’?”

La respuesta es esta:
Porque tu “yo” herido es quien está atrayendo.

Pero como sé que el término “yo herido” puede resultar algo dramático o confuso, permíteme explicarte.

Todos tenemos dos yos – el “yo pequeño” (o el yo lastimado, el ego), y el “yo espiritual” (el yo elevado, espíritu, alma).

El yo herido es la parte de ti que se siente incompleta. Siempre cuestiona tu valor y no se siente íntegro.

Por ejemplo, mi yo lastimado es el que se pregunta si realmente soy alguien que merece amor. Es la parte de mí que se siente, de cierta forma, fallida.

Por otra parte, también tenemos un ser espiritual. Este es tu ser más elevado, tu alma. Es la parte de ti que se conecta con el amor, la verdad, sabiduría y paz interior.

Tu yo espiritual sabe, sin duda alguna, lo apto que eres para ser amado/a y tu valor verdadero. De muchas formas, es lo opuesto al ego.

En cualquier momento, podemos sentir cualquiera de estos dos estados. Muchos de nosotros, desafortunadamente, operamos la mayor parte del tiempo, desde el punto de vista del ego. O sea, nos creemos pequeños e intentamos compensar esta falta.

El ego busca cosas en el exterior para encontrar validación y completarse. Cree que una vez que obtenga __________ (más dinero, una pareja mejor, mejores conexiones, más belleza, etc…) finalmente será feliz.

Pero en realidad, jamás se alcanza la felicidad; no así y no por mucho tiempo, en todo caso.

Esto es porque la naturaleza del ego es sentirse incompleta. Por eso, si vives en la perspectiva del ego, estás destinado a sentir que algo falta.

Como has de imaginar, la vida bajo esta óptica no es muy divertida.

El ego se activa plenamente en torno a las relaciones románticas, porque son los momentos en qué estamos más sensibles y en dónde dudamos más.

Todos nos hemos sentido decepcionados o heridos por una relación pasada y despues cargamos con la memoria de esta herida. Si en ti aún está sensible alguna herida de la niñez, atraerás a personas que resaltarán el mismo dolor. Por ejemplo, si tu herida se centra en sentirte rechazado o en que no te noten, es muy posible que te sientas de forma similar en las relaciones como adulto.

Tu inconsciente está programado para atraer a personas que activen tus heridas. La razón de esto es que así podrás reconocer quien eres en un nivel más profundo.

¡Esto es una parte frustrante del proceso de crecimiento! Pero puedes pensar en esto de la siguiente manera. Repasas tus heridas, para finalmente curarlas.

No podemos curar lo que no podamos ver: ¡No podemos curar las cosas en el inconsciente! La sensación de incomodidad tiene que salir a flote para que la puedas superar.

¿Cómo la superas? Identificándote con el Amor que eres.

Recuerda, el amor es la parte de ti que sabe la verdad acerca de tu persona. Sabe que vales, eres increíble, capaz, y poderoso/a.

Con la visión de yo superior, eres completo. Sí, eres un ser humano imperfecto, pero eres un alma hermosa, importante, especial. Eres amor.

Esto es justo lo que tu ser superior (o el yo elevado) sabe de ti – y quiere que tú también lo sepas.

Al identificarte con tu ser superior (el Amor dentro de ti), tu propensión a representar las heridas con otras personas comienza a desaparecer.

Cuando despiertas a esa verdad, de pronto te das cuenta de que las personas “inconvenientes”  han sidomaestros que te guiaron hacia ese estado “correcto” del ser. Un estado del ser que no cuestiona tu valor como persona.

Desafortunadamente, nada nos inspira a crecer más que un corazón roto.

El amor desea que te identifiques con él.  Desea que llegues a ser tu persona verdadera.

Reclama el Amor dentro de ti, y sanarás las relaciones, de dentro hacia afuera.

Artículo original en inglés por Shelly Bullard | Foto por Ben White